En el teatro, al igual que en otras actividades que tienen carácter público o institucional en la ciudad, el hecho físico -el edificio- condiciona, o es condición previa, de su misma existencia: establece un lugar para su realización y presencia en la ciudad.
El teatro es un recinto de arte y vida -producción y consumo- lugar de encuentro de los que lo hacen y del público que a través de él pueden comprender su pasado, su presente y la sociedad en que viven.
Es, en este sentido, una de las formas más claras en que se realiza la extensión artística y su proyección de la Universidad hacia la sociedad.
Desde su fundación en 1943, el Teatro de la Universidad Católica ocupó varias sedes en la ciudad, hasta que en 1974,
bajo la dirección de Eugenio Dittborn y gracias a su visión de futuro, adquirió el edificio del ex cine Dante en la Plaza Ñuñoa. Este cambio correspondió también al traslado de varias facultades de la Universidad al Campus Oriente. El nuevo proyecto del Teatro de la UC fue contar con un edificio que le permitiese el desarrollo de tres funciones fundamentales:
Ser sede de la producción teatral profesional de la Escuela y desarrollar esta actividad a través del montaje de distintas obras como también acoger otras expresiones de las Artes Escénicas.
Ser lugar de irradiación social de esta producción escénica en la ciudad.
Divulgar la investigación académica en los nuevos lenguajes escénicos.
El edificio fue construido en 1945 en la esquina sur poniente de la Plaza de Ñuñoa por el arquitecto José Dvoresky. Luego de su adquisición en 1974 por el Teatro de la Universidad Católica , se han hecho varias intervenciones significativas para el perfeccionamiento de la actividad teatral, para modernizar sus condiciones de equipamiento técnico y para mejorar la acogida del público. La más importante fue en el año 1982 cuando se separaron las dos plateas de la gran sala de cine en dos salas de teatro, mediante una gran intervención estructural y acústica.
Actualmente contamos con la Sala 1 en primer piso, con capacidad para 400 personas y con la Sala Eugenio Dittborn en segundo piso, con capacidad para 280 personas. Hace pocos años se adquirió la casa contigua que pertenecía a la Municipalidad de Ñuñoa para ampliar los camarines, instalar talleres y bodegas y contar con una sala de ensayos.
La localización pionera del Teatro de la Universidad Católica en la Plaza Ñuñoa hizo que paulatinamente en los últimos 30 años el carácter de barrio residencial tranquilo fuese cambiando hacia el de un polo de atracción y esparcimiento en la ciudad, concentrándose en este sector productoras de cine y TV, estudios de sonido, talleres de artistas, bares y restaurantes, que le han dado al sector aledaño la denominación de “Ñuñork”.